Xbox quiere ser Disney. Antes tendría que volver a ser Xbox
Microsoft crea XP, una división para llevar sus sagas al cine, a las tiendas y a los parques temáticos. La anuncia dieciséis días después de eliminar 268 puestos y plantear el cierre de Ninja Theory.
Por Redacción 2 min de lectura

El jueves 8 de octubre, Xbox presentó XP, una división nueva con cuatro ramas: cine y televisión, productos con licencia, alianzas con marcas y, la más llamativa, eventos y parques temáticos. La dirigirá Kayleen Walters, que llega desde Mojang y antes pasó trece años en Lucasfilm. La nota oficial no se anda con rodeos: la ambición de la casa es ser la primera compañía de entretenimiento del mundo.
Dieciséis días antes, la casa había publicado otra nota. En ella se eliminaban 268 puestos. Halo Studios quedaba reducido a un equipo pequeño y el próximo Halo pasaba a manos de Activision. Playground y Turn 10 se fundían en un solo estudio. Y se abría una consulta con la plantilla de Ninja Theory sobre su posible cierre, después de que fracasaran dos acuerdos para darle salida. Double Fine, Compulsion y Undead Labs ya están fuera.
La idea tiene sentido
No vamos a decir que XP sea un disparate. Los números que la sostienen son de la propia Microsoft: Minecraft ha pasado de 350 a más de 425 millones de copias, su negocio de productos trabaja con más de 250 licenciatarios y su película fue la más taquillera de 2025 en Estados Unidos. Ya hay hasta muebles de IKEA con forma de mando. Quien tiene Minecraft, Halo, Fallout y Call of Duty haría mal en no intentarlo.
Lo que falla es el orden
Las adaptaciones funcionan cuando el juego ya es de todo el mundo: Minecraft tardó más de una década en llegar al cine. Y lo que se ha recortado este año es precisamente la fábrica de mundos nuevos. Ninja Theory hizo Hellblade, Double Fine hizo Psychonauts, y Halo, la saga que levantó la marca, cambia de manos. Un parque temático de Halo necesita antes un Halo al que la gente quiera volver.
«Los grandes juegos siguen en el centro de estas franquicias», dice la nota de presentación de XP.
Ojalá. Porque quien juega sigue con las preguntas de siempre. La próxima consola, Project Helix, se describe como una familia de aparatos de la que apenas hay datos. Los exclusivos van y vienen: Gears of War: E-Day se queda en casa y Forza Horizon 6 sale en PS5 en enero. Y Game Pass, que era el motivo para comprarse una Xbox, cuesta hoy en España 20,99 euros al mes en su plan Ultimate, limita el juego en la nube a quince horas mensuales y deja a Call of Duty fuera de los estrenos del primer día, según su propia letra pequeña.
En su descargo, la consejera delegada, Asha Sharma, dijo esta semana a la plantilla que el negocio ha empezado a crecer otra vez después de tocar fondo, según Windows Central y GamesIndustry.biz. Puede ser. Nosotros lo creeremos cuando el gran anuncio de un otoño vuelva a ser un juego y no un organigrama. Las marcas que duran se hicieron así: primero la obra, después la camiseta.


