Ir al contenido

Seguridad Guías

Cómo saber si han hackeado tu correo (Gmail u Outlook) y qué hacer paso a paso

Correos enviados que no escribiste, avisos de inicio de sesión o mensajes que desaparecen. Te explicamos cómo comprobar si tu dirección ha salido en alguna filtración, cómo mirar quién ha entrado en tu cuenta y la trampa que casi nadie revisa: el reenvío automático.

Por Redacción 3 min de lectura

El correo es la llave de todo lo demás: con él se recuperan las contraseñas del banco, de Amazon o de las redes. Por eso es lo primero que intentan robar. Estas son las señales que da la ayuda de Google para sospechar:

  • Correos en Enviados que no escribiste, o contactos que te dicen que les llegan mensajes raros tuyos.
  • Correos que desaparecen de la bandeja de entrada.
  • Cambios que no hiciste en el teléfono o el correo de recuperación, en el nombre o en la verificación en dos pasos.
  • Dispositivos que no conoces conectados a tu cuenta.
  • Compras que no has hecho con la cuenta (Google Play, Google Pay).

Paso 1: mira si tu dirección ha salido en una filtración

Have I Been Pwned es una web gratuita que recopila las filtraciones de datos conocidas. Escribes tu correo y te dice en cuáles aparece. No te enseña contraseñas: según sus preguntas frecuentes, no guarda ninguna contraseña junto a datos personales.

Cómo leer el resultado:

  • Si sale tu correo, no quiere decir que te hayan entrado en el correo. Quiere decir que una web donde tenías cuenta perdió tus datos. Cambia la contraseña de esa web y de cualquier otra donde usaras la misma.
  • Si no sale, tampoco es una garantía. Solo significa que no está en las filtraciones que conocen.

Tiene otra herramienta, Pwned Passwords, que comprueba si una contraseña concreta ha aparecido en alguna filtración sin saber de quién es. Si la tuya sale, no la vuelvas a usar en ningún sitio.

Paso 2: mira quién ha entrado en tu cuenta

En Gmail: entra en tus dispositivos de la cuenta de Google. Si hay uno que no reconoces, pulsa en él y usa «¿No reconoces un dispositivo?»: Google te guía para cerrarle la sesión y cambiar la contraseña. En el apartado de seguridad, revisa también la actividad reciente y marca «No, no he sido yo» en lo que no hayas hecho.

En Outlook o Hotmail: la actividad de inicio de sesión está en el apartado de seguridad de tu cuenta de Microsoft.

Paso 3: la trampa del reenvío

Es lo que casi nadie mira. Quien entra en un correo ajeno suele dejar puesto un reenvío automático o un filtro que manda copia de todo a otra dirección, o que borra los avisos del banco antes de que los veas. Aunque cambies la contraseña, el reenvío sigue funcionando.

En Gmail, desde el ordenador: rueda dentada › Ver todos los ajustes. Revisa la pestaña Reenvío y correo POP/IMAP, la de Filtros y direcciones bloqueadas y, en Cuentas, la delegación de acceso. Borra todo lo que no hayas puesto tú.

Paso 4: cierra la puerta

  1. Cambia la contraseña del correo por una que no uses en ningún otro sitio. El revisor de contraseñas de Google te dice cuáles de las que tienes guardadas están repetidas o filtradas.
  2. Activa la verificación en dos pasos (aquí, en Google). Con ella, una contraseña robada no basta para entrar.
  3. Revisa el teléfono y el correo de recuperación: que sean los tuyos.
  4. Quita extensiones del navegador que no reconozcas. Algunas roban sesiones, como pasó con las que secuestraban las búsquedas de Chrome.

Si ya no puedes entrar porque te han cambiado la contraseña, usa la recuperación de cuenta de Google desde un dispositivo y una conexión desde los que hayas entrado antes. Responde a lo que te pida lo mejor que puedas.

Y si sospechas que también te han tocado el móvil, sigue con nuestra guía para saber si tu móvil tiene virus.

Nuestra opinión: de todo lo que hay aquí, lo que más protege es la verificación en dos pasos. Son dos minutos y hacen inútiles la mayoría de las contraseñas robadas.

Sigue leyendo