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Seguridad Guías

319 extensiones de Chrome desviaban las búsquedas de 13,4 millones de personas: cómo saber si tienes una y quitarla

Se hacían pasar por conversores de PDF, buscadores de manuales o «búsqueda segura» y solo hacían una cosa: cambiar tu buscador para que todo lo que buscas pase antes por un servidor ajeno. Te explicamos cómo funcionan, por qué que no pidan permisos no significa que sean inofensivas y cómo revisar tu Chrome en cinco minutos.

Por Redacción 3 min de lectura

La empresa de seguridad Socket ha publicado un informe sobre 319 extensiones de Chrome, instaladas unos 13,4 millones de veces, que existían con un único fin: quedarse con tus búsquedas. Su investigador, John Tuckner, ya había encontrado 57 en 2025; ahora suma otras 264, con 8,7 millones de usuarios más. Las más antiguas son de 2016.

Según BleepingComputer, la mayoría ya se habían retirado de la tienda de Chrome cuando salió el informe. El problema es que, como dice Socket, aparecen otras nuevas casi tan rápido como se quitan, así que lo útil no es la lista: es saber reconocerlas.

Cómo funcionaban

  • Se disfrazaban de herramientas útiles: conversores de PDF, buscadores de manuales de instrucciones, «búsqueda segura» o búsqueda con IA.
  • No se encontraban buscando en la tienda. Casi todas estaban como «no listadas»: tienen página en la tienda de Chrome, pero solo llegas con el enlace. Ese enlace salía en anuncios, sobre todo ventanas emergentes de webs de poca calidad.
  • Cambiaban tu buscador predeterminado. Chrome deja que una extensión lo haga con una simple línea de configuración, sin pedir ningún permiso. Una de las analizadas era eso y tres iconos, nada más.
  • Tus búsquedas pasaban por un servidor suyo antes de llegar a Bing o Yahoo, con un código de socio que les hacía cobrar por los anuncios de los resultados.

Por qué no son solo una molestia

A simple vista, el daño parece pequeño: buscas y acabas en Bing o Yahoo con resultados normales. Pero Socket explica dos riesgos:

  • Quien controla ese servidor ve todo lo que buscas, a menudo ligado a un identificador único. Tu historial de búsquedas dice mucho de ti.
  • Ese servidor decide a dónde te manda cada vez. Hoy es un buscador de verdad, pero mañana puede ser una página falsa o una descarga con malware, solo para ciertas búsquedas o ciertos países. Con una de ellas, Predator Search, el investigador hizo la misma búsqueda seis veces y acabó en cuatro sitios distintos.

Los grupos más grandes eran «Bing-Search», con 37 extensiones y 2,2 millones de usuarios, y «SecuryBrowse», con 58 extensiones y 4,9 millones. Las de este último fingían ser de seguridad, con nombres como Fire Shield, Securify o WatchTower.

Cómo revisar tu Chrome

  1. Mira tu buscador. En Chrome, ve a Más (los tres puntos) > Configuración > Buscador. Si el que aparece no es el que elegiste, algo lo ha cambiado. Google lo dice en su ayuda: un cambio inesperado del buscador puede ser señal de malware.
  2. Haz una búsqueda y mira la barra de direcciones. Si antes de llegar a los resultados pasa por una dirección rara, sospecha.
  3. Repasa tus extensiones. Más > Extensiones > Gestionar extensiones. Quita todo lo que no recuerdes haber instalado, y presta atención a las de PDF, manuales y «búsqueda segura» o «con IA» que no uses. Si quieres comprobar una en concreto, la lista completa está al final del informe de Socket. Los pasos, en la ayuda de Google.
  4. Si no consigues volver a tu buscador, restablece Chrome. En Configuración > Restablecer configuración > Restaurar los valores predeterminados originales. Según Google, no borra tus contraseñas ni tus marcadores, pero sí vuelve a poner el buscador de serie y desactiva las extensiones.
  5. Pasa un antivirus si el cambio vuelve después de restablecer: puede haber un programa instalado en el ordenador que lo repite.

Para el futuro, activa la protección mejorada de Navegación segura. Con ella, Chrome te avisa cuando una extensión que vas a instalar no es de confianza. Lo explicamos en nuestra pieza sobre la protección mejorada.

Nuestra opinión

Lo más inquietante del informe es que estas extensiones no pedían ningún permiso, y por eso pasaban por inofensivas. «Sin permisos» no significa «sin riesgo»: cambiar el buscador ya es suficiente para ver todo lo que buscas. Socket apunta además algo incómodo: los anuncios que las promocionaban y las búsquedas que generan dejan dinero en el mismo ecosistema, así que nadie tiene mucha prisa por cortarlo. BleepingComputer preguntó a Google y no había recibido respuesta al publicar.

La regla práctica es vieja pero sigue valiendo: no instales una extensión porque te la ofrezca un anuncio. Para convertir un PDF o buscar un manual no hace falta tocar tu navegador.

Si tu buscador de Chrome no es el que elegiste, ve a Gestionar extensiones y quita lo que no reconozcas. Si no vuelve, restablece la configuración: no pierdes contraseñas ni marcadores.

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